¿Qué hacer si el prepucio está constreñido?
Puedes darle las vueltas que quieras: este tema no se puede presentar de forma sexista. Se trata de la constricción del prepucio.
En primer lugar: En los primeros años de vida, la constricción del prepucio no es nada inusual. Se supone que más de la mitad de los niños sufren constricción del prepucio en los primeros años, algo a lo que no se presta mucha atención porque no causa ningún problema médico.
Suele comenzar con una inflamación del prepucio a los 4 o 5 años y los niños se quejan de dolor. Entonces es importante comprobar si el prepucio está demasiado tenso y, en caso necesario -pero sólo si hay síntomas-, iniciar un tratamiento. En la actualidad, se trata inicialmente de una terapia con pomadas. Consiste en aplicar una pomada de cortisona en la parte delantera de la punta del pene durante cuatro semanas. El prepucio suele aflojarse y retroceder.
Si la terapia con pomada no es suficiente y (¡esto es importante!) el niño tiene síntomas significativos o está impedido, entonces se debe consultar a un cirujano pediátrico y discutir una opción quirúrgica.
En todos los demás casos, es totalmente apropiado esperar al menos hasta la pubertad. Es importante que los padres estén sensibilizados con el tema y se aseguren de que los genitales se examinan siempre durante las revisiones (U10, U11). Al fin y al cabo, no es raro que los adolescentes desarrollen problemas a los 13 o 14 años, pero son tímidos y perciben el tema como vergonzoso, por lo que no se atreven a sacar el tema.
Si el estrechamiento del prepucio no se ha resuelto en la pubertad, se volverá a intentar el tratamiento con pomada. Si esto no conduce a ninguna mejora, también debe considerarse la opción quirúrgica.
En definitiva, la constricción del prepucio no suele ser un problema grave, pero siempre es una gran preocupación para los padres. Lo más importante, como en tantas otras cosas, es no perder de vista el problema, y revisarlo y comentarlo periódicamente en las revisiones.
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