Cómo reconocer el pseudogrupo
Un clásico del otoño en pediatría: el pseudoataque de grupo. Se produce sobre todo en los meses de otoño/invierno y afecta principalmente a niños pequeños.
Lo típico es que los niños suelen acostarse con buena salud y la tos perruna aparece en las horas nocturnas o matutinas. Es característico que los niños hagan un ruido respiratorio muy típico. Suena muy amenazador, como si luchara desesperadamente por respirar, por decirlo sin rodeos, como el aullido de una foca. Importante: normalmente, el niño recibe suficiente aire. Los casos graves con verdadera dificultad respiratoria son muy raros. No obstante, es natural que los niños se exciten y se pongan nerviosos. Pero, afortunadamente, este ataque es casi siempre relativamente inofensivo.
La primera medida, muy importante, es suministrar aire fresco y húmedo. Esto suele calmar las vías respiratorias y mejorar la respiración. E igual de importante, aunque resulte difícil: mantener la calma. Porque cuanto más agitado es el entorno, más agitado se vuelve el niño. Y un niño agitado respira más deprisa, lo que empeora su estado.
Es probable que los padres cuyos hijos han sufrido a menudo estas convulsiones hayan recibido de sus pediatras medicación de urgencia. Un supositorio de cortisona o un zumo de cortisona. Ambos proporcionan un alivio rápido de la convulsión. Cuando se ausculta a los niños al día siguiente, no suele oírse nada más. A menudo, la noche siguiente se produce otra crisis leve y, como muy tarde, al cabo de unas noches, todo remite y desaparece por completo.
Por último, dos cosas que hay que clasificar:
En 20 años de pediatría, nunca he visto un "verdadero" crup, conocido como difteria. Prácticamente ha desaparecido gracias a la vacunación.
También existe la laringitis, que provoca una tos similar. Pero ésta se acompaña de un cuadro clínico muy grave, por lo que es fácil de diferenciar.
En el caso del pseudogrupo, para resumir brevemente: Mantener la calma, proporcionar aire fresco. Y si ocurre por primera vez y estás preocupado, lleva a tu hijo a urgencias de todos modos.
Otros consejos interesantes
Phubbing
¿De qué, por favor? Phubbing. Una palabra que sería mejor que no existiera. Es una contracción de las dos palabras inglesas "phone" y "snubbing", que significa desairar u ofender. Y describe el momento en que se interrumpe una interacción o comunicación por echar mano de un smartphone u otro medio digital.
Mitos pediátricos
¿Has oído alguna vez estas frases o las has dicho tú mismo? "¡El niño tiene los mocos tan amarillos, que seguro que es algo bacteriano!" "¡La orina apesta tanto, seguro que es una infección urinaria!" "El niño tose tanto, ¡debe de ser una neumonía!" Todas estas frases se oyen una y otra vez y son todas, lo has adivinado, tonterías.
Inflamación del prepucio
De nuevo un tema "injusto", porque sólo afecta a los chicos. Se trata de la balanitis o inflamación del prepucio, una afección frecuente en los chicos jóvenes y que a menudo angustia enormemente a los padres. También suele considerarse erróneamente una urgencia, aunque no suele ser una historia tan dramática.