Deja de hablar mal de los niños
Un tema que me toca muy de cerca, y no es una cuestión puramente médica, sino más bien social: ¿cómo tratamos a los niños que tienen características que no se ajustan del todo a la llamada "normalidad"? ¿Y qué es la "normalidad"?
Después de 15 años como médico en la práctica privada, yo -y muchos otros pediatras- hemos observado una tendencia que no nos gusta. Como sociedad, cada vez somos más rápidos a la hora de categorizar las cosas como patológicas y necesitadas de tratamiento. Un ejemplo llamativo: niños cuyo comportamiento seguía estando dentro de los límites de lo "normal" hace 40 años, hoy ya no lo estaría. Porque este marco es cada vez más estrecho. Y cada vez se diagnostica más rápidamente un trastorno del comportamiento social, o un TDAH, o un autismo, o rasgos depresivos...
En mi opinión, hay que tener mucho cuidado de no pasarse de la raya. Sobre todo, es muy importante mirar siempre: ¿Cómo le va a este niño? ¿Está bien? ¿Está contento consigo mismo? En lugar de mirar al niño, la gente suele preguntarse: ¿Estamos estresados los padres/profesores/educadores?
Mi colega pediatra Michael Hauch ha escrito un libro maravilloso sobre este tema: "La infancia no es una enfermedad". Trata muy bien este tema.
Hay un error que no debemos cometer: Tolerar cada vez menos los comportamientos, tender cada vez más al "término medio de la normalidad" y condenar al ostracismo y hablar mal de niños que en realidad no están enfermos.
Otros consejos interesantes
Quemaduras solares
Como introducción al tema, he aquí un pequeño chiste: ¿Qué es negro, blanco y rojo? Una cebra quemada por el sol. Jajaja. Pero en realidad las quemaduras solares no son motivo de broma.
Certificados II
Los días en que los niños reciben los boletines de notas son importantes para las familias, y a menudo difíciles y conflictivos. He aquí algunos consejos para que ese día salga bien.
Dolor de garganta
Con todos los justificados debates sobre la corona, no debemos olvidar los síntomas clásicos. Un dolor de garganta hoy. Un tema muy banal. En realidad...