¿Adiós, Adeonide?!
¿Su hijo respira de forma extraña? Entonces las adenoides agrandadas podrían ser las responsables. Te explicamos de qué se trata y qué puedes hacer al respecto.
«Pólipos» es, en realidad, un término coloquial. El nombre técnico correcto es «adenoides». Se trata de tejido linfático que todos los niños tienen de forma normal en la garganta. Y es bueno que los niños tengan este tejido, ya que contribuye a las defensas inmunitarias. El único problema es que, en ocasiones, hay niños en los que estas adenoides crecen tanto que provocan síntomas.
¿Cómo se manifiestan estos síntomas? Los niños suelen respirar por la boca, lo que puede provocar mal aliento. Además, pueden volverse mucho más propensos a las infecciones, ya que se pierde la función depurativa de la nariz. También puede hacer que los niños empiecen a roncar. En principio, esto último no supone ningún problema. Sin embargo, si esto provoca que los niños sufran pausas en la respiración mientras duermen, hay que tratarlo. Además, pueden aparecer más infecciones del oído medio y también es posible que el niño oiga peor, lo que a su vez puede afectar negativamente al desarrollo del lenguaje.
Por eso: si hay algún indicio de que las adenoides están agrandadas, es un tema que debería comentar con nosotros, los pediatras. Sin duda, somos los primeros a quienes debe acudir, aunque nosotros mismos no podamos examinar las adenoides. Para ello se necesita un otorrinolaringólogo (ORL), que introduzca un espéculo en la boca y pueda mirar hacia arriba en la parte posterior de la garganta, justo donde se encuentran las adenoides.
¿Y en qué consiste el tratamiento? En primer lugar, siempre se intenta un tratamiento conservador para evitar la cirugía. Por ejemplo, con diversos medicamentos, a menudo también homeopáticos. Sobre todo cuando los síntomas no son demasiado pronunciados. Sin embargo, si los síntomas son demasiado intensos, hay que plantearse, junto con el otorrinolaringólogo, un tratamiento quirúrgico. A más tardar en ese momento, hay que decir: «Adiós, adenoides».
Otros consejos interesantes
¿Sauna con un niño?
Desde un punto de vista médico, no hay duda de que ir a la sauna es algo saludable. Las sesiones regulares de sauna fortalecen el sistema inmunitario y hacen algo bueno por el sistema cardiovascular. Pero, ¿es también buena para los niños? Y si es así, ¿a partir de qué edad?
Prospecto
Es un arma de doble filo... Por un lado, los prospectos son muy importantes y útiles: por ejemplo, si quieres consultar de nuevo la posología o si hay algo que debes tener en cuenta, por ejemplo, con respecto al tiempo entre comidas.
Disposición U4
Las revisiones son un tema recurrente para los padres. El chequeo U4 trata del crecimiento, la motricidad, la nutrición y la audición.